jueves 24 de mayo de 2007

Llegar primero al lugar de los hechos

Estimados amigos periodistas y no periodistas.

He leido con mucha atención la diversidad de opiniones en torno a lo que está sucediendo en nuestro medio relacionado en el entorno nacional. La disyuntiva podría ser, callarnos o seguir informando. El problema de la seguridad o inseguridad de quienes nos dedicamos a este oficio, no nació ayer ni anteayer. Siempre ha sido una actividad de alto riesgo. Atractiva, seductora, y por lo mismo para caminarla siempre en el filo de la navaja. El entorno actual es muy diferente al que vivimos hace cuarenta años, tiempo en que este servidor se inició en los pininos de la corresponsalía incidental y nunca remunerada.
En este recorrido he aprendido que tan peligrosa es la nota roja como la ROSA. La famosa Ensalada Popof, de don Agustín Barrios Gómez nos pudiera servir de ejemplo en el ámbito nacional. Aquí en Durango, la tierra que vio nacer a don Francisco Zarco Mateos, un cronista de sociales, Angel Padilla (qepd), fue amenazado de muerte por la esposa de un personaje de la iniciativa privada, TAN SOLO PORQUE EN SU COLUMNA DOMINICAL, repitió en tres ocasiones que llevaba el mismo vestido a diferentes eventos de la ALTA SOCIEDAD.
Pero lo mismo sucede en la información deportiva y en la cultural. Qué decir del periodismo político que tantas muertes ha causado en nuestro país desde tiempos revolucionarios.
La cobertura en los conflictos sociales y políticos también está teñida de samgre de reporteros, camarografos y fotógrafos.
Lo primero que debemos aprender en nuestra actividad periodística, es aprender la política editorial de nuestro medio, y, el compromiso social que tienen los propietarios del mismo. Un empresario periodístico que NO ESTA comprometido con la sociedad se puede convertir en el primer enemigo del trabajador de la información. Cuando surge el reclamo, de inmediato de procede a regañar, castigar y hasta despedir al periodista. "NO QUIERE PROBLEMAS CON TAL O CUAL POTENTADO DE LA POLITICA O LA ECONOMIA". ¿Para qué trabajar con alguien que no está comprometido socialmente?
Mentiríamos si decimos que hay empresarios que NO TIENEN sus propios intereses. Habrá que conocer el tipo de intereses que se tienen por parte de los empresarios propietarios de los medios en los que trabajamos.
Este es un punto super importante que debemos cuidar cuando estamos dentro de un medio informativo, sea impreso o electrónico.
Y definitivamente, una vez conocida la política editorial del medio (marcada por el Director y representante de los propietarios), y los intereses particulares o sociales y políticos que tienen los empresarios, tomaremos la decisión de laborar en esos informativos. De lo contrario a seguir buscándole el que se adapte a nuestros ideales o intereses.
En nuesdtros tiempos de inicio en esta actividad, había que ser "todólogos". Lo mismo nos encargaban cubrir la corrida de toros que la visita del Presidente de la República en turno. La información policiaca era encomendada (por el medio de la capital donde nos iniciamos), muy esporádicamente y tenía que tratarse de un personaje que llamara la atención a nivel nacional. Que yo recuerde, en la década de los 60s, solamente me encargaron el asunto relacionado al asesinato de un Obispo de Sonora, que se registró sobrte la carretera Durango-Mazatlán.
Lo más solicitado era precisamente la filmación de películas en Durango, así como las corridas de toros, que tan de moda estuvieron en tierras duranguenses en la primera parte de la década de los 70s.
Ahora, de acuerdo a lo que conozco, lo más solicitado por las empresas periodísticas de la capital del país, impresos y electrónicos, es lo rrelativo a la nota policiaca que pareciera ha pasado a formar parte de la denominada INFORMACION GENERAL.
La actividad nuestra, siempre está sujeta a riesgo.
Sin embargo, hay reglas mínimas que disminuyen esos riesgos.
El más frecuente se relaciona con los compromisos económicos que a título personal hace el periodista con determinados personajes. Lo mismo políticos que empresarios y malandros. Esta "relación" siempre terminará mal. Lo mejor es que cuando haya este tipo de invitación, se canalice a las áreas comerciales para que se haga institucionalmente. No olvidemos que las empresas periodísticas vieve economicamente de la venta de espacios comerciales o políticos. Pero el tratamiento deben hacerlo los agentes de ventas de las áreas de comercialización.
Otra regla que se debe respetar, es la conexión con las denominadas fuentes extraoficiales, que pueden ser realmente manipuladoras del periodista para que informe lo que al "informante" le conviene con fines nada sanos. Más cuidado debe tenerse cuando "los informantes" son los que buscan al periodista. Lo normal debe ser exactamente al revés. Nosotros buscar informantes, y nunca "institucionalizarlos". Hay informantes para cada nota.
NO VOLAR o inventar información solamente por destacar respecto a la competencia interna o externa, es otyra regla que debe cuidarse siempre. Es muy frecuente que nos "pasen" una información a manera de tip, y por flojera o irresponsabilidad, de ahí saquemos una historia sin sustento, lo que provoca mucha irritación en los "protagonistas" de esa "nota volada".
En el mundo de los capos del crimen organizado, esa una de las principales causas de su irritación. Que se les cuelguen "milagritos" que no cometieron, les enerba. A este perfil de personajes también les molesta sobremanera, el uso de adjetivos calificativos hacia su persona. La mayoría de las veces, esos calificativos son totalmente innecesarios, y en nada enriquen la información propiamente dicha.
PRESUMIR DE LA BUENA Y CUANTIOSA INFORMACION, es otro riesgo en el que frecuemente caemos los que ejercemos el periodismo, a grado tal que en innumerables reuniones sociales, queremos ser el centro de la plática porque "LO SABEMOS TODO". En primer término, en esas reuniones sociales, aunque estemos seguros de quienes son los invitados, debemos procurar nunca hablar más de la cuenta, y sujetarnos a lo mismo que publicamos o escribió otro compañero. Los "agregados" off the record, son más peligrosos que una mentira grave.
El caso más repetido que he leido en los correos que me han llegado respecto al tema de la cobertura policiaca, me parece que tienen varias aristas.
Por un lado, efectivamente, a muchos les resulta sospechoso que el periodista llegue casi al mismo tiempo que la policía al lugar de los hechos. Pero más deberían asombrarse cuando el reportero llegar, y los agentes policiacos jamás atienden el llamado que les hicieron los vecinos del lugar. Los reporteros de policía se destacan más por sus fuentes particulares que por las oficinas de prensa, o de los funcionarios de esas corporaciones. Más en el caso de los reporteros de televisión que también se encargan de conducir los servicios informativos. Ellos se han ganado la confianza de los ciudadanos, y muvchas de las veces, son ellos mismos, los televidentes o radioescuchas, quienes les avisan de determinado hecho, y eso les permite llegar antes o junto a los policías.
Sin embargo, se dan casos de delincuentes que se encargan de dar aviso a los periodistas (sean sus amigo o no), con tal de anotarlo en su récord, pues ahora es muy frecuente que de acuerdo a los índices de violencia que registre tal o cual malandro, se le suba de rango dentro de los cárteles del crimen organizado. Hay quienes se disputan internamente, el descuartizar a sus víctimas para ganar puntos son sus jefes. El riesgo que asume el periodista es por partida doble. Puede darse el caso que su editor o director, no le publique la información como "quiere" el delincuente que se la pasó, o bien que le hagan modificaciones que además molesten al informante. La integridad del reportero está en inminente peligro.
Estosd son algunos simples ejemplos de algunas reglas no escritas que solamente la práctica y la experiencia nos las van enseñando. Y podemos apreciar que casi ninguna de las abordadas tiene que ver con la información vertivcal y honesta. Los malandros, por muy malandros que sean, respetan la información verídica, la apegada a la realidad. Me aseguran que a los únicos que poco o nada les importa es a los zetas. Ellos se van contra quien publica algo que les molesta, sin decir porqué.
Creo que estos foros, nos pueden servir de mucho, y ojala que sigamos compartiendo puntos de vista y experiencias.
No busquemos hacer un manual para reporteros. Pero si busquemos como pasarnos tips de ciertos comportamientos que muchas veces no tienen que ver con lo informativo propiamenmte dicho.
Nuestra actividad social, es algo que debemos revisar cuidadosamente, porque ahí se generan muchos problemas para los periodistas.
Pero habrá tiempo para seguir plsaticando.
Además tomemos en cuenta que la forma de informar en nuestro país varía de acuerdo a las regiones tan diversas que tenemos en nuestra geopgrafía. Este es un punto importantísimo, porque por ejemplo, en Sinaloa la informaciómn tiene un tratamiento muy diferente al de Chihuahua, o al de Durango, y vaya que estamos tan cerca que conformamos el Triángulo Dorado.
Les mando un abrazo, y mi redcomendación eterna: escribanos con honestidad, idealismo y verticalidad. Eso jamás será sancionado.

Respetuosamente

Miguel Angel Vargas Quiñones
Director de Contexto de Durango

www.contextodedurango.com.mx